Friday, June 13, 2008

NO existe el ser perfecto

CUIDADO, no existe el ser perfecto, no idealices, todos somos simples seres humanos, sin excepción.

No te malgastes en buscar al ser perfecto para ser su alumno y seguir sus pasos, sigue el ejemplo del personaje "Sidartha" de la novela del mismo nombre de Herman Hesse,

Busca dentro de tí.

De chicos nos entusiasma seguir a cualquiera que nos inspire, esperando encontrar en ellos, la verdad, los idealizamos, por supuesto, ésto no es culpa de ellos, tenemos que reconocer que la culpa es nuestra.

Recuerdo un anécdota de esos genios de la música The Beatles (El cual puedes consultar en cualquier biografía), que en una de sus etapas fueron a un ashram de la India, junto con un grupo de personas, a recibir las enseñanzas de un conocido Gurú (El nombre es lo de menos), pasaron momentos maravillosos y estaban encantados, de hecho esto influyó en su música, en canciones como my sweet Lord, de pronto todo se cayó, y abandonaron todos el Ashram, se disolvió el Grupo de estudio, ¿El motivo?, el famoso Gurú tuvo relaciones sexuales con una reportera, miembro del grupo (No creas que me gusta el chisme, bueno un poco), las conclusiones de este hecho te las dejo a tí, y a quienes lo lean, ¿Fueron justos con el Gurú?, ¿Realmente era una mancha?, en lo personal no lo creo, pero no tiene sentido crear polémica. El punto es que los miembros del grupo tal vez tenían una idea demasiado idealizada del Gurú.



Fuente (s):
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Ashram=,
En el hinduismo, es un lugar de meditación, investigación espiritual y de enseñanza, tanto religiosa como cultural, en el que los alumnos conviven bajo el mismo techo que sus maestros.

Guru=,
En el marco del hinduismo, significa ‘maestro espiritual’. Este término es empleado en India desde hace muchos siglos. Ya en las Leyes de Manu (que según algunos exégetas es anterior al s. II de nuestra era) ya se usa esa palabra para designar a un maestro espiritual.

El arte de amargarse la vida

El arte de amargarse la vida

El ser humano, dicen, es un animal que hace arte. De hecho cultiva como sabemos muchas disciplinas artísticas, tales son la pintura, la escultura, la arquitectura, la música y la poesía, entre otras. Pero pocas veces hemos caído en la cuenta de que practicamos un arte extremadamente curioso, paradójico y podríamos decir que surrealista en el que casi todos somos expertos: el arte de amargarnos la vida.

Pondré un ejemplo fascinante, el ser negativo en todo y pronosticar toda suerte de desgracias, cuando "cuesta" lo mismo hacer lo contrario. El otro día leía una joya que puede ilustrar esto, era de Winston Churchill, decía el sentencioso inglés que la salud es un estado transitorio entre dos periodos de enfermedad y que por lo tanto no augura nada bueno. Más allá de lo ingenioso de la frase es rotundamente cierto que muchas personas con una extraordinaria salud viven preocupadas por el temor de perderla, y si no que se lo pregunten a mi amigo Alfonso. No para de observarse, de controlar su pulso, su tensión arterial, el estado de su piel y hasta su agudeza visual.

El caso es que hay un fenómeno curioso llamado 'profecía autocumplidora'. Consiste en que si alguien profetiza continuamente que algo que le compete va a ocurrir aumenta de forma significativa las probabilidades de que dicho acontecimiento se produzca. Lo sabe muy bien el saltador de altura cuando se concentra ante el listón por encima de dos treinta, se imaginan que estuviera mentalmente diciéndose lo tiro, seguro que lo tiro, no lo salto ni de coña. Sería poco menos que un milagro que con esa disposición pudiera sobrepasar la altura.

Conviene por lo tanto ser positivo y derrochar optimismo, como derrochaba aquel que dijo aquello de no hay mal que por bien no venga. Claro que mi amigo Alfonso le ha enmendado la plana diciendo que no hay bien que por mal no venga.